Jorge Ordóñez consolida un grupo con siete bodegas en trece denominaciones

Este malagueño es el importador de vino español más influyente en Estados Unidos

L. M. R. / Sevilla
06/10/2014 - 8:00 h.
Jorge Ordóñez consolida un grupo con siete bodegas en trece denominaciones
El enólogo Gerhard Kracher, la directora general Victoria Ordoñez, el enólogo Alistair Gardner y el fundador del grupo Jorge Ordoñez /WAYNE CHASAN

La firma bodeguera Jorge Ordóñez es la aventura empresarial del importador de vinos españoles más influyente en Estados Unidos. Este malagueño logró cambiar en los años ochenta la mala imagen que tenían los caldos de la Península Ibérica en el mercado americano y fue el primero que se atrevió a introducir «vinos exóticos como el Albariño, Txacolí o Godello». Cuando comprobó el potencial que las viñas españolas podían tener al otro lado del Atlántico, inició sus primeros proyectos vitivinícolas. En los noventa forjó Numanthia (D.O. Toro), en colaboración con la familia Eguren, que fue adquirida por el grupo francés Louis Vuitton Moët Hennessy (LVMH). Posteriormente creó junto a otros socios Oro Wines, comprada por el empresario gallego Manuel Jové.

Con la experiencia adquirida en estas dos iniciativas, en 2004 puso en marcha la empresa que lleva su apellido. «El origen y el corazón del grupo es Jorge Ordóñez & Co, la bodega que está en Málaga, nuestra tierra», afirma Victoria Ordóñez, directora general de la compañía y hermana del fundador. Se alió con el prestigioso enólogo austríaco Alois Kracher para elaborar vinos dulces de alta gama con la uva autóctona de la Axarquía. Así nacieron sus moscateles selectos —Selección Especial, Victoria, Viñas Viejas y Esencia— y sus famosos Botani (un blanco seco moscatel, un tinto de garnacha y un espumoso), que hoy se consumen en los principales restaurantes de comida asiática de Nueva York. Desde entonces el crecimiento de Jorge Ordóñez ha sido espectacular, al fraguar un grupo con siete bodegas y presencia en trece denominaciones de origen (de Rías Baixas a La Mancha pasando por Ribera del Duero). En este momento controla más de 900 hectáreas de viñedo y sus ingresos totales ascienden a 13 millones de euros.

«Ahora nuestro pincipal objetivo como grupo es consolidar todo lo que tenemos, perfilar nuestro catálogo con nuevos lanzamientos y diversificar los mercados en los que estamos presentes», apunta esta directiva. La mayoría de los ingresos procede de Estados Unidos, donde Jorge Ordóñez tiene sus principales canales de comercialización y distribución. Sin embargo, en el seno de esta empresa familiar consideran que ha llegado el momento de mirar al mercado europeo, a las naciones de Iberoamérica y a la propia España. «Hay un repunte del consumo interno en nuestro país, donde tenemos mucho margen de crecimiento».

Éxito internacional
Jorge Ordóñez se dirige a un segmento selecto pues produce vinos de alta gama. De hecho, su vino Victoria se ha servido en el almuerzo ofrecido por la Reina Isabel II en los actos de conmemoración de su 88 cumpleaños o en el banquete con el que los Reyes de Suecia obsequiaron a los Premios Nobel en 2012.

¿Cuál es el secreto de la compañía?«Cuidamos especialmente la cosecha para conseguir la mejor uva y, para ello, seleccionamos las tierras de mayor calidad y la época óptima para el cultivo y la recolección», indica Ordóñez, que presume especialmente de los enólogos y los «manager de cosecha» que forman parte de su equipo. Un ejemplo de esta filosofía está en la Axarquía, donde su viñedo tiene una edad media de setenta años y emplea técnicas de viticultura orgánica. Las uvas se recolectan a mano en cajas pequeñas de diez kilos para evitar golpes y oxidaciones y se hacen hasta cuatro cosechas distintas (la primera a fines de julio y la última a mediados de octubre)seleccionando la uva para los distintos vinos dulces. Ahí están las raíces de Jorge Ordóñez, que ahora se dispone a crecer más allá del público estadounidense.

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