Inés Rosales seduce a los americanos poniendo sal a sus tortas de aceite

Casi un tercio de sus 15 millones de euros de ventas los factura ya en el exterior

Encarna Freire
22/03/2013 - 19:37 h.
Inés Rosales seduce a los americanos poniendo sal a sus tortas de aceite

Aceite de oliva virgen extra, harina de trigo, azúcar, anís, ajonjolí, levadura natural y agua. Con estos ingredientes se hacen las tortas de Inés Rosales desde hace un siglo. Así se empezaron a vender en Estados Unidos hace diez años y es este mercado, que supone ya el 22% de las ventas de la compañía, el que ha pedido más sabores y un toque de sal para consumirlas de aperitivo.

«A los americanos les estamos suministrando nuestras tortas tradicionales y también versiones dulces con nuevos sabores a naranja y canela, y saladas aromatizadas con romero y tomillo.  Se las comen con queso fresco y foie gras», explica Juan Moreno, presidente de Inés Rosales. El descubrimiento americano está empezando ahora a introducirse aquí en España, donde firmas de restauración como la cadena malagueña Gorki ofrecen tapas con esta novedosa gama de sabores.

Mercados
La empresa sevillana prevé superar este año los 15 millones de euros de facturación (en 2012 obtuvo 14 millones). Un 72 % de su negocio está en España; del 28% restante, Estados Unidos se come la parte principal. No obstante, sus «legítimas y acreditadas» tortas de aceite se venden en 18 países, principalmente a través de distribuidores mayoristas.

La firma es propiedad de la familia gaditana Moreno Pedrosa desde 1985, que optó por mantener en sus tortas el nombre de la fundadora de Castilleja de la Cuesta, «por el enganche emocional con la marca que conocemos desde niños», señala Juan Moreno.

La compañía tiene ya realizado el proyecto de ampliación de su fábrica de Huévar, que se encuentra  casi al límite de su capacidad de producción. Según señala el presidente, en el último trimestre del año se pondrá en marcha una nueva línea de elaborado. «Nunca vamos a externalizar ni a deslocalizar la producción por cuestiones económicas, eso no está en nuestra cultura empresarial», recalca Juan Moreno, para subrayar que el crecimiento se hará en la misma planta «donde tenemos suelo suficiente».

Ines Rosales fabrica 72 millones de tortas al año distribuidas en paquetes de media docena. En estos días, la empresa ha ultimado el diseño de un nuevo envase de papel de aluminio, que asegura una mayor protección de la luz, «el principal enemigo del aceite de oliva», subraya Juan Moreno.

En la fábrica de Huévar trabajan 164 personas. Las tortas se hacen a mano por las «labradoras», como tradicionalmente se conoce a las empleadas de Inés Rosales. Una operaria tarda justo tres segundos en convertir la bola de masa en una torta y ponerla encima de la cinta del horno.

Relevo generacional sin urgencias
Tras 30 años pilotando la empresa, Juan Moreno ha iniciado el relevo generacional para que su hijo Carlos tome las riendas del negocio en 2014. «Es un proceso natural que no obedece a ninguna urgencia. Se está haciendo de forma serena, sin prisas», señala. El patriarca presidirá el consejo familiar, un órgano previsto en el protocolo. «Es como la mesa camilla de la familia, donde en un plano más informal se ven las orientaciones  del negocio».

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